Cómo tratar las alergias en personas mayores

La última etapa en la vida de una persona es un momento de cambios fisiológicos que hay que tener en cuenta y, sobre todo en la estación primaveral, cuando las alergias alcanzan su mayor auge y con ello mayores consecuencias para el organismo.

Que una persona no haya padecido alergias a lo largo de su vida, no significa que no puedan aparecer en la tercera edad. La alergia estacional, como es el caso de la que se inicia en estos meses, puede afectar tanto a niños, jóvenes o ancianos con síntomas similares, desencadenando mayor o menor gravedad dependiendo de patologías previas.

El hecho de que a edades avanzadas piel y ojos estén más sensibles, o el que en adultos mayores la sea mucho más habitual tomar varios medicamentos diariamente, puede desencadenar en una mayor sensibilidad a algún tipo de alergias que hemos de tener en cuenta.

En este sentido, las alergias en adultos mayores se convierten en un mayor riesgo para la salud que para el resto de la población, por lo que es necesario prestarle especial atención y realizar un seguimiento para intentar que afecten lo menos posible a la salud del adulto mayor. Hay que subrayar que los adultos mayores pueden sufrir cualquier tipo de alergia.

¿QUÉ ALERGIAS SON MÁS FRECUENTES EN LA TERCERA EDAD?

Las alergias relacionadas con el sistema respiratorio son las que más han crecido en los últimos años, ya sea por la polución en las ciudades o la contaminación, el caso es que los síntomas relacionados con la rinocojuntivitis, especialmente con la llegada de la primavera, han aumentado en personas mayores.

Otro tipo de alergias que son más comunes en este grupo de población son aquellas producidas por la exposición prolongada y contacto directo con sustancias y productos químicos como pueden ser, principalmente, el uso de perfumes, cremas, tintes, laca para el pelo y esmalte de uñas.

En general, las alergias que desarrollan por primera vez las personas de la tercera edad, tienen relación con alguna alteración en el sistema inmunológico, que se vuelve más vulnerable con el paso de los años.

Por tanto, es aconsejable acudir una vez al año al especialista para una revisión médica y tener controladas las posibles alergias. Entre las medidas para prevenir la aparición de las reacciones alérgicas más comunes podemos destacar:

  • Ventilar la casa durante unos minutos cada día, aprovechando las horas de la mañana. También en caso de alergia al polen, es recomendable evitar las horas en las que se produce mayor concentración, esto es, entre las 5 y las 10 de la mañana y las 19 y 22 horas.
  • Acudir al especialista para llevar a cabo el tratamiento adecuado que evite que una alergia estacional derive en problemas graves de salud.
  • Utilizar productos hipoalergénicos.
  • Usar tejidos naturales como algodón o lino que permitan a la piel respirar en forma adecuada.
  • Hidratar la piel en profundidad que sirva de barrera protectora natural del organismo.
  • Evitar el uso de antihistamínicos sedantes, sobre todo en pacientes que están recibiendo fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central y los medicamentos descongestionantes.
  • Cuando nos desplacemos en coche u otros vehículos, mejor mantener las ventanillas cerradas en el trayecto.
  • Utilizar gafas de sol en el exterior para evitar que el polen se acerque a los ojos.

Las alergias en adultos mayores son un asunto particularmente delicado al que hemos de prestar la debida atención, con la ayuda y el apoyo de especialistas. En definitiva, la mejor forma de prevenir aquello que nos produce alergia es, en la medida de lo posible, poder evitarlo.